El recorrido comienza al subir ocho escalones hasta el ascensor, un cubículo vidriado diseñado para no alterar la estructura original. En apenas un minuto, el elevador asciende hasta el nivel 55. Desde allí, una escalera caracol de 35 peldaños conduce al mirador.

En la cima, cuatro ventanas estratégicamente orientadas hacia los puntos cardinales revelan una panorámica que hasta ahora solo era posible tras subir los 206 escalones de una angosta escalera marinera.
El acceso cuesta $18.000 para residentes argentinos y $36.000 para visitantes extranjeros. Las entradas pueden adquirirse en el acceso al monumento o a través del sitio oficial. La atracción funciona todos los días, de 9 a 17, y cada grupo puede permanecer 15 minutos en el interior. Los turnos para noviembre están agotados.



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