En diciembre, el Colegio de Escribanos relevó 7.646 escrituras y confirmó un crecimiento interanual acumulado del 26,8%. El crédito hipotecario se desaceleró en el último mes del año.
El mercado inmobiliario porteño cerró 2025 con uno de los mejores desempeños de las últimas décadas. Según datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en los doce meses del año se registraron 69.461 escrituras de compraventa, lo que representó un crecimiento interanual del 26,8% frente a las 54.770 operaciones de 2024. El volumen ubicó a 2025 entre los cinco mejores años de los últimos 30 y consolidó una recuperación sostenida de la actividad del Real Estate.
El impulso anual convivió con señales de desaceleración hacia el cierre del calendario. En diciembre se concretaron 7.646 escrituras, una cifra elevada en términos históricos, aunque el financiamiento hipotecario mostró una baja vinculada a la suba de tasas y a condiciones de acceso más exigentes por parte de los bancos. Aun así, el balance general dejó un resultado positivo tanto en cantidad de operaciones como en montos involucrados.
Desde el Colegio de Escribanos explicaron que el desempeño de 2025 se destacó dentro de la serie histórica. Magdalena Tato, presidenta de la entidad, señaló que “fue el mejor año desde 2007, cuando se superaron las 73.000 escrituras, en pleno boom de la soja”.

Y agregó que “este registro convierte a 2025 en el quinto mejor año desde que se miden las escrituras, en una serie que comienza en 1998 y que incluye períodos como la Convertibilidad”.
Tato remarcó que el volumen alcanzado resulta significativo si se lo compara con etapas de fuerte expansión del crédito. “En los años del uno a uno se estima que más de la mitad de las compraventas se realizaban con hipotecas. En 2025, si bien el crédito tuvo un rol relevante, el mercado casi igualó a 2017, ya que ambos períodos rondaron las 14.000 escrituras con financiamiento”, explicó.
Y sostuvo que “fue un año bueno, pero un país como el nuestro necesita prestar mucho más para la vivienda familiar”.
Razones del avance
Entre las causas que explican el crecimiento de las escrituras, la presidenta del Colegio de Escribanos enumeró una combinación de factores económicos y de expectativas. “El crédito tuvo una gran influencia, aunque en el último bimestre se notó una desaceleración que ya se venía anticipando. La suba de tasas y las condiciones más severas de acceso achicaron el financiamiento”, señaló.

Aun así, destacó que la baja de la inflación contribuyó a mejorar la confianza y a reactivar decisiones de compra que se encontraban postergadas.
La estabilidad cambiaria también jugó un papel relevante. “La cotización del dólar no se disparó en un contexto electoral y entre enero y diciembre mostró una variación cercana al 40%, lo que aportó previsibilidad al mercado”, explicó Tato.
ese marco, subrayó un rasgo estructural del comportamiento local: “El argentino busca la vivienda cuando puede, porque es una necesidad, un refugio de valor y una fuente de tranquilidad. Ser propietario sigue siendo sinónimo de seguridad en Argentina”.

El desempeño del último mes del año reflejó ese escenario mixto. En diciembre, el monto total de las operaciones ascendió a $1.175.604 millones, con un crecimiento interanual del 45,6%, mientras que el monto medio de cada acto alcanzó los $153.754.186, equivalente a unos 104.412 dólares al tipo de cambio oficial promedio.
En contraste, las escrituras con hipoteca mostraron una baja interanual mensual del 21,4%, confirmando la desaceleración del crédito hacia el cierre de 2025.


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